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Quiero un De Lorean

agosto 20, 2010

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Con este título comienza el editorial de una revista de publicación latinoamericana en su publicación más reciente. El artículo en cuestión, trata de la subjetividad del tiempo, lo cual me atrajo inmediatamente, incluso se toma la libertad de citar la canción Time de Pink Floyd. Siendo totalmente sincero, me agradó en demasía dicho artículo, pero no lo tomé de la manera que lo tomó el editor, mi hipótesis se refiere a que ambos teniendo una diferencia de al menos 15 años, vemos el asunto de una manera distinta.

Analizando esta filosofía que se quedó impregnada en mí de dicho fragmento, empecé a tomar el tiempo de una manera distinta. Al día siguiente mientras realizaba todos los trámites y el papeleo necesario para ingresar un semestre más a mi Universidad, me topé con una de las mayores realidades de los ecuatorianos en general.

Todos, absolutamente todos los ecuatorianos son científicos con un altísimo conocimiento en las ramas de la relatividad.

Muchos de ustedes se preguntarán porque me apresuro a hacer una afirmación tan descabellada y sin sentido. El motivo es simple, deducción y observación, decidí compartir con ustedes lo que logré inferir de nuestro estilo de vida.

A pesar de que suene demasiado cliché, para nosotros los ecuatorianos el tiempo es relativo.

Y no lo digo en buen plan, lo digo como una persona cabreada y con las bolas en las manos por lo ineficiente e irregular de muchas entidades públicas y privadas. Cada vez que tengo un incidente en alguna instalación gubernamental donde es necesario que haga alguna diligencia veo en el personal la confirmación del estereotipo latinoamericano, y del ecuatoriano con mayor fuerza.

No nos tienen tachados de impuntuales sin razón. La gente aquí es así, verga, mediocre hasta la médula, son del tipo de gente que dice para si mismos “Si voy a hacer algo, lo hago mal, tremenda y bastardamente mal”. Porque coño, no me van a dejar mentir, aquí lo que mejor se hace es no hacer nada, por muy irónico que suene.

Cuando en muchos países se ufanan por su atención al cliente, desempeño laboral o eficiencia de procesos, aquí nos ufanamos del no necesitar de nada de eso para que nos paguen. Así es la atención en nuestro país, lenta, tardía y de mala gana; en fin, no me refiero a la población en general, a pesar de la afirmación de arriba, porque al menos algunitos se salvan de la voracidad por lo soso que tiene el país.

Si quieres hacer algo a las 8 AM en alguna dependencia pública/privada, olvídate, la gente está demasiado ocupada comiendo el desayuno que no alcanzaron a tener en su casa porque se despertaron demasiado tarde, y cuando al fin abren la maldita ventanilla con bastante tiempo de retraso, te atiende un funcionario que carece de dignidad y por lo tanto cree que te debe tratar como su igual, como un personaje burdo, que puede desperdiciar todo el día en asuntos carentes de importancia.

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